Muestra grátis de la muerte: depresión...
Ya se que todos nos vamos a morir, jovenes o viejos, bajo circunstancias de extremo sufrimiento o placidamente en una cama, rápido como en una explosión, lento como en un desangramiento.
Pero ser depresivo, y para colmo enterarse tarde, porque en todos los tratamientos que tuve de joven, ningún tonto psicólogo o psiquiatra, tuvo la delicadesa de informarme que yo era un depresivo, estoy en tratamiento por diversas causas desde los 20 años, y ahora que tengo 44, a uno jovén, un psicólogo de un consultorio en Chile, me viene a decir con que me enfrento, tengo ganas de encontrar a todos mis anteriores terapeutas y hacerles juicio, pero como eran de Argentina y ese país pasó por una pesadilla parecida a una gran depresión, creo que tuvieron su justo pago.
Depresión, una vez vi un excelente programa de la televisión chilena, mucho mejor que la de Argentina, cuando se hacen programas especiales o de investigación, el tema era la depre, las historias me confirmaron que yo era depresivo antes del diagnostico del especialista.
Le debo mucho a Chile, dice su himno nacional que este país es un refugio contra la opresión, dejando de lado el asunto Pinochet, que visto desde afuera es una cosa, sobre todo si uno es comunista, pero como yo no lo soy, tampoco soy rico neo liberal, soy un pobre no comunista, cristiano hasta donde mis investigaciones me dicen que deje de creer tantas mentiras..., pero el señor Pinochet, hizo cosas muy buenas por este país, ahora lo acusan de muchas cosas, pero habría que ver si quienes lo acusan pueden tirar la primera piedra, estudié la vida de este hombre y no es la caricatura del dictador que presentan sus oponentes.
Si así hubiese sido, habría llevado a Chile a la guerra contra Argentina y Perú, pero no lo hizo, ya solo por eso y recordando lo de Malvinas..., le doy las gracias al señor Pinochet.
Pero mezclarlo con mi enfermedad, que para mi es peor que el SIDA o el cancer, es la muerte en vida, cada día es el peor de todos, y uno ruega que se termine pronto, pero no tiene el valor para morir por sus propios medios, el depresivo puede llegar a matarse, directa o indirectamente, conciente o incocientemente, no hay Dios ni milagro que pueda salvar a un depresivo, ni el amor ni el dinero son la solución, son cosas de la química del cerebro.
Y si uno es pobre y con algo de inteligencia y además un espiritu crítico como el mio, el infierno es un kindergarden.
Otra cosas que me descubrieron en Chile (bendito país) es que soy hipertenso crónico, me regalan los medicamentos..., tanto para la depresión como para la presión alta.
En Chile me arreglaron GRATIS mi dentadura, pesadilla que se sumaba a las otras, no se si saben, que un depresivo pierde su dentadura, por lo nervios y por la falta de cuidado de los mismos que es una falta de atención general hacia su cuerpo, en este caso el mio.
Un depresivo es un NAUFRAGO de la vida.
La comida es un pequeño paraíso por lo menos para mi, no hay nada que disfrute más, sobre todo con un muy buen vino blanco helado.
Me gusta la pizza fría, del otro día, tiene algo especial, no se que.
Me gustan las mujeres del tipo niña-mujer de la mitad de mi edad, o de a lo sumo treintitantos, nunca salí con una mujer mayor que eso, y espero no hacerlo... jiji
Tengo el estomago destrozado por los remedios, en realidad nunca me llevé bien con las pastillas, todas a la larga te hacen mucho daño.
Uno de los problemas de los depre es la falta de higiene, si a eso se le suman condiciones hostiles, como pobreza y frío, el resultado es devastador.
En mis correrías buscando un trabajo digno, hice cursitos de mala muerte de las municipalidades, cursos para personas sin trabajo, no aprendí nada, pero al menos me daban un sandwich y algo de dinero, pero entrar a una sala de clases con treinta tipos que viven en condiciones inhumanas y que no tienen trabajo, es apestoso.
Yo pasé por todo eso, cuando los tipos que se dicen tus amigos te dan la espalda alevosamente, y cuando aparecen personas nuevas que te ayudan...
Recuerdo como en una pesadilla haber vivido en una casita, frente a la cual cada tanto el dueño alquilaba a drogadictos, pasaba noches terribles con música "diabólica" a todo volúmen, botellas rotas, gritos, y hasta que a los tipos se los llevaban en ambulancia o presos.
Si a mi me pusieran a juzgar a este mundo, sin duda eliminaría a la humanidad, me parece un experimento fallído y fuera de control...
Ojalá se termine pronto, ya sea para mi o para todos, a mi me da igual.
Pero ser depresivo, y para colmo enterarse tarde, porque en todos los tratamientos que tuve de joven, ningún tonto psicólogo o psiquiatra, tuvo la delicadesa de informarme que yo era un depresivo, estoy en tratamiento por diversas causas desde los 20 años, y ahora que tengo 44, a uno jovén, un psicólogo de un consultorio en Chile, me viene a decir con que me enfrento, tengo ganas de encontrar a todos mis anteriores terapeutas y hacerles juicio, pero como eran de Argentina y ese país pasó por una pesadilla parecida a una gran depresión, creo que tuvieron su justo pago.
Depresión, una vez vi un excelente programa de la televisión chilena, mucho mejor que la de Argentina, cuando se hacen programas especiales o de investigación, el tema era la depre, las historias me confirmaron que yo era depresivo antes del diagnostico del especialista.
Le debo mucho a Chile, dice su himno nacional que este país es un refugio contra la opresión, dejando de lado el asunto Pinochet, que visto desde afuera es una cosa, sobre todo si uno es comunista, pero como yo no lo soy, tampoco soy rico neo liberal, soy un pobre no comunista, cristiano hasta donde mis investigaciones me dicen que deje de creer tantas mentiras..., pero el señor Pinochet, hizo cosas muy buenas por este país, ahora lo acusan de muchas cosas, pero habría que ver si quienes lo acusan pueden tirar la primera piedra, estudié la vida de este hombre y no es la caricatura del dictador que presentan sus oponentes.
Si así hubiese sido, habría llevado a Chile a la guerra contra Argentina y Perú, pero no lo hizo, ya solo por eso y recordando lo de Malvinas..., le doy las gracias al señor Pinochet.
Pero mezclarlo con mi enfermedad, que para mi es peor que el SIDA o el cancer, es la muerte en vida, cada día es el peor de todos, y uno ruega que se termine pronto, pero no tiene el valor para morir por sus propios medios, el depresivo puede llegar a matarse, directa o indirectamente, conciente o incocientemente, no hay Dios ni milagro que pueda salvar a un depresivo, ni el amor ni el dinero son la solución, son cosas de la química del cerebro.
Y si uno es pobre y con algo de inteligencia y además un espiritu crítico como el mio, el infierno es un kindergarden.
Otra cosas que me descubrieron en Chile (bendito país) es que soy hipertenso crónico, me regalan los medicamentos..., tanto para la depresión como para la presión alta.
En Chile me arreglaron GRATIS mi dentadura, pesadilla que se sumaba a las otras, no se si saben, que un depresivo pierde su dentadura, por lo nervios y por la falta de cuidado de los mismos que es una falta de atención general hacia su cuerpo, en este caso el mio.
Un depresivo es un NAUFRAGO de la vida.
La comida es un pequeño paraíso por lo menos para mi, no hay nada que disfrute más, sobre todo con un muy buen vino blanco helado.
Me gusta la pizza fría, del otro día, tiene algo especial, no se que.
Me gustan las mujeres del tipo niña-mujer de la mitad de mi edad, o de a lo sumo treintitantos, nunca salí con una mujer mayor que eso, y espero no hacerlo... jiji
Tengo el estomago destrozado por los remedios, en realidad nunca me llevé bien con las pastillas, todas a la larga te hacen mucho daño.
Uno de los problemas de los depre es la falta de higiene, si a eso se le suman condiciones hostiles, como pobreza y frío, el resultado es devastador.
En mis correrías buscando un trabajo digno, hice cursitos de mala muerte de las municipalidades, cursos para personas sin trabajo, no aprendí nada, pero al menos me daban un sandwich y algo de dinero, pero entrar a una sala de clases con treinta tipos que viven en condiciones inhumanas y que no tienen trabajo, es apestoso.
Yo pasé por todo eso, cuando los tipos que se dicen tus amigos te dan la espalda alevosamente, y cuando aparecen personas nuevas que te ayudan...
Recuerdo como en una pesadilla haber vivido en una casita, frente a la cual cada tanto el dueño alquilaba a drogadictos, pasaba noches terribles con música "diabólica" a todo volúmen, botellas rotas, gritos, y hasta que a los tipos se los llevaban en ambulancia o presos.
Si a mi me pusieran a juzgar a este mundo, sin duda eliminaría a la humanidad, me parece un experimento fallído y fuera de control...
Ojalá se termine pronto, ya sea para mi o para todos, a mi me da igual.